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Dropshipping en Argentina: cómo funciona y qué tenés que saber

Lectura de 4 minutos · Actualizado en octubre de 2026

El dropshipping se hizo popular con la idea de vender por internet sin tener mercadería. En Argentina funciona, pero con algunas particularidades que en los videos de afuera casi nunca aparecen. Esta es una explicación pensada para acá.

Qué es el dropshipping

Es un modelo en el que vos vendés y otro guarda y despacha. Publicás productos de un proveedor y, cuando alguien compra, el proveedor prepara el paquete y lo manda a tu cliente. Vos ponés el precio, te ocupás de la publicación y atendés al comprador. El proveedor se encarga del depósito y del envío.

La diferencia con revender de la forma tradicional está en el orden: no comprás antes de vender.

Proveedor de afuera o proveedor local

Mucho de lo que circula en redes sobre dropshipping está pensado para Estados Unidos o Europa, con productos que salen de China y tardan semanas. En Argentina ese esquema choca con varias cosas: la aduana, los límites para compras al exterior, los tiempos de entrega y lo que espera el comprador de Mercado Libre, que está acostumbrado a recibir en pocos días.

Por eso acá lo que mejor funciona es el dropshipping local: proveedores con la mercadería en el país, que despachan rápido y con seguimiento. Los plazos son más cortos, los reclamos se resuelven más fácil y no dependés de cómo ande el correo internacional esa semana.

Dónde se vende

Lo más común es arrancar por Mercado Libre y, con el tiempo, sumar una tienda propia.

Envíos y atención al cliente

El proveedor despacha, pero la venta es tuya. Si el paquete se demora o el producto llega con un problema, el comprador te va a escribir a vos. Antes de elegir proveedor, preguntá en cuánto tiempo despacha, cómo comparte el seguimiento y cómo maneja los cambios y devoluciones.

En Mercado Libre, cumplir los tiempos de despacho y responder rápido es lo que sostiene tu reputación. Y la reputación es, en buena medida, lo que hace que tus publicaciones aparezcan cuando alguien busca.

Monotributo y facturación

El dropshipping es una actividad comercial como cualquier otra: vendés productos y tenés que facturar. La mayoría arranca en el monotributo, en la categoría de venta de cosas muebles, y emite factura C por cada venta. Además, cada provincia tiene su impuesto a los Ingresos Brutos, que va por separado.

No es complicado, pero tampoco conviene dejarlo para más adelante. Si vendés seguido sin estar inscripto, Mercado Libre puede aplicarte retenciones o pedirte que regularices tu situación. Lo ideal es que un contador te diga qué te corresponde en tu caso.

¿Sirve como ingreso extra desde casa?

Es la pregunta que más se repite, así que vale una respuesta honesta: puede servir, pero no es automático ni seguro. Hay gente que vende poco, gente que vende bastante y gente que no vende nada, y la diferencia suele estar en qué productos elige, cómo arma los precios y cuánto tiempo le dedica.

Lo bueno es que el riesgo de arranque es más bajo que comprar mercadería: si un producto no se vende, no te queda en el placard. Lo que sí pagás es el plan mensual de la plataforma, las comisiones cuando vendés y tu tiempo. Si alguien te promete una cifra por mes, desconfiá.

Cómo empezar sin apurarte

  1. Entendé cómo funciona todo antes de pagar nada. La guía gratis sirve para eso.
  2. Creá tu cuenta en la plataforma y mirá el catálogo con calma: costos, stock y categorías.
  3. Elegí entre tres y cinco productos que cumplan con lo básico: livianos, sin talles y con margen después de comisiones.
  4. Publicalos bien: buenas fotos, un título claro y una descripción escrita por vos.
  5. Mirá qué pasa durante unas semanas antes de sumar más productos.

No hace falta tener todo resuelto el primer día. Lo que sí conviene es arrancar con los números claros y expectativas realistas.

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